Lo vintage no merece presentaciones. Más allá de una moda, esta estética puede ser todo un estilo de vida. Lo que está claro es que está más de actualidad que nunca, si es que alguna vez dejó se existir ese amor por el pasado. A continuación, el artículo que escribí hace un tiempo para la revista Show me.
RECICLAJE FASHION
Suena muy bucólico hablar de un bolso vintage, una tienda vintage o, en general, de lo vintage cuando realmente nos referimos a los productos de segunda mano. De nuevo, el idioma español no contenta a los fashionistas que desde hace años han acogido el término inglés para referirse a las prendas de temporadas pasadas, muy pasadas. En España la palabra vintage se ha catalogado de francesa y el poder de la transmisión oral en la industria de la moda lo ha asentado como si así fuera. Nada más lejos de la realidad pues lo cierto es que proviene del idioma anglosajón y está vinculado al mundo vinícola para catalogar a los vinos de crianza. Calidad y antigüedad reunidos en un mismo término.
El estilo se ha reinventado gracias a las tiendas de segunda mano que rescatan productos únicos del pasado a la vez que los armarios de las madres, tías y abuelas cada vez se someten a análisis más exhaustivos. Todo esto llega en un momento en que las cadenas de distribución como Inditex o la sueca H&M han colmado a sus clientes de infinidad de unidades de un mismo producto que no han hecho otra cosa que llenar la ciudad de clones. Entonces aparece la insistente búsqueda de diferenciación, así como de exclusividad y lo conocido como vintage sale a escena.
Algo tan primario y básico pero sobre todo ligado a los tiempos de desdicha económica como es heredar ropa o comprarla de segunda mano se ha convertido en todo un must entre los fashionistas. Ya no es suficiente que Ray Ban reedite sus míticas Clubmaster ni que Madonna haga un recopilatorio con lo mejor de su carrera musical, lo que se busca son productos que lleven intrínseca una historia, que tengan un trasfondo. En los barrios más creativos e históricos de las ciudades se han asentado tiendas de segunda mano por doquier. No sólo se encuentra ropa sino también discos de vinilo, libros y cachivaches varios, como dirían los más ancianos. Todo ello da lugar a un catálogo de posibilidades para que el cliente se diferencie y aporte a su vida un guiño de exclusividad. Y es que en épocas de globalización, de igualdad, lo extraño llama la atención hasta el punto de convertirse en una nueva tendencia, y el círculo se cierra haciéndose de ésto un producto de masas. Escuchar los 40 Principales ya no está de moda si tienes la posibilidad de conectarte a una radio independiente online.
La web también se ha hecho eco de la tendencia de los productos de segunda mano pero, más allá de los portales de empresas o cadenas, han nacido en la web 2.0 las personal stores. Se trata de bloggers que ofrecen prendas a las que ya no les dan uso o que han comprado en mercadillos y deciden comercializar. Una vez más, internet se sube al carro y es la plataforma de despegue de las nuevas tendencias. Qué decir de eBay, la pionera en la compra-venta virtual que recoge cantidad de productos catalogados como vintage. Exactamente cerca de 200.000 usuarios han empleado el término para ofrecer sus artículos.
La web también se ha hecho eco de la tendencia de los productos de segunda mano pero, más allá de los portales de empresas o cadenas, han nacido en la web 2.0 las personal stores. Se trata de bloggers que ofrecen prendas a las que ya no les dan uso o que han comprado en mercadillos y deciden comercializar. Una vez más, internet se sube al carro y es la plataforma de despegue de las nuevas tendencias. Qué decir de eBay, la pionera en la compra-venta virtual que recoge cantidad de productos catalogados como vintage. Exactamente cerca de 200.000 usuarios han empleado el término para ofrecer sus artículos.
Lo que no se debe olvidar es que, sin duda, existe un gran abismo entre lo vintage y lo pasado de moda. No todo lo antiguo tiene la garantía de éxito, hay que saber diferenciar. Algo vintage tiene connotaciones del todo positivas, es más, es muy codiciado y perseguido por los fetichistas. Se trata de productos antiguos que en moda quedaría traducido a la alta costura, en las esferas más desorbitadas; o a lo retro o de segunda mano, más accesible al común de los mortales. Por su parte, lo pasado de moda se refiere a una tendencia lo suficientemente próxima en el tiempo, vista a primos o hermanos mayores, incluso a nuestros padres, pero que resulta estéticamente aberrante. Es el ejemplo de las hombreras que hasta hace poco respondían al “nunca me veré con ellas” y hoy por hoy han superado con éxito la prueba del tiempo y están presentes en los escaparates y pasarelas de todo el mundo.
Es precisamente lo que sucede con la moda de los 90, ejemplo de Sensación de Vivir o, en territorio nacional, Compañeros. Esta está traducida a grandes camisetas, chándals de colores llamativos y, en el caso femenino, camisetas cortas que dejan a la vista el ombligo. Si echamos un vistazo a las fotografías de casa, la mayoría responden a este estilo que a principios del siglo XXI resulta tan antiestético. Tiempo al tiempo. Las tendencias vuelven sigilosamente y ya se están empezando a ver pantalones lavados a la piedra, amplias sudaderas e incluso algún ombligo al aire, en honor a Valle, claro. Las posibilidades son infinitas pero lo evidente es que lo antiguo llama la atención así que es el momento de ser visionarios y recolectar todo aquello que pretendíamos dar o tirar del verano del 97.
De cualquier forma, hasta que llegue el esplendor de la moda noventera lo que es innegable es el éxito rotundo de lo que hoy consideramos vintage. Dicen que una tendencia no vuelve a estar de moda hasta que quienes la instauraron no sean lo suficientemente mayores como para no llevarla de nuevo o, incluso, hayan muerto. Es posible. Cuesta imaginar a la controvertida Edie Sedgwick con los 66 años que tendría tal día como hoy enfundada en unos leggins negros semitransparentes y una camiseta navy con hombro al descubierto. Es cuestión de cálculos.
Las fotos que acompañan a este artículo son de La casita de papel (Denia, 6. Valencia) que, por cierto, esta noche celebra su mensual "nocturna". Si queréis saber más, entrad aquí.
¡Hasta la próxima!
...pimpattpum!

21 comentarios:
muy buen artículo, en mi caso me gustaría aclararte que para mí el vintage más lejos que una tendencia a la alza es una filosofía de vida, cómo comentabas, y más bien un medio por el cual me puedo expresar plenamente, ya sea porque estoy completamente ligado al cine de los 6o, la música, o el arte..en mi caso. Pero si hay que sí detesto y no veo de buena manera es aquellos que usan prendas recién sacadas de los armarios de las abuelas o compran prendas vintage sin ningún criterio asociado a él y cuando intentan utilizarlo realmente me dan pena...
felicidades por el artículo, hacía mucho tiempo que no entraba en tu blog!! qué mal!
un saludo,
Alexx
Uy! Encuentro un vintage un vestido de Dior de los años 50 o algo sin marca pero con buenos acabados, tejido seminuevo, con un buen patronaje. Pero ir a una tienda vintage y encontrarte ropa de Zara, C&A, etc de hace unos años y que te lo vendan como tal, o unos zapatos requete usados que no tienen ni tapas, no me convence nada.
Un beso
Muy buena la entrada!!
La verdad es que he aprendido mucho leyéndolo!
Besos!
Como siempre, Patt, impresionante la documentación. Me gusta que aclaremos términos: no todo lo de segunda mano vale como vintage ni todo lo vintage pasa con estilo. Que disfrutes de la nocturna!! Mua!!! Sara*
Genial articulo, Patt!
Me gusta mucho La casita, a ver si en la próxima nocturna coincidimos ;)
Moá!!
El vintage para mi es lo muy antiguo y de firma, reconozco que lo otro me parece más un mercadillo de cosas encontradas. El problema es que el buen vintage es caro, y excepto en casos como París y Nueva York, es dificil encontrar cosas realmente buenas.
Otra dirección para mi visita a Valencia, ya te avisaré con tiempo!
Muchos besos y buen fin de semana.
Gracias por el post..muy enriquecedor
besos
Hola preciosa!!! un post estupendo. Vaya si esta de moda lo vintage!!! ahora todas las celebrities buscan piezas antiguas y únicas. Yo no tengo nada vintage, pero si guardo cositas de mi madre bien bonitas!!!!un besazo
ya tengo en mis manos el ejemplar de show me! :))))
Me ha encantado la entrada¡¡
Buen artículo, me gusta; te seguimos!
xx,H.
Unas reflexiones y descripciones muy acertadas!
no he seguido este estilo aún conmigo misma, hay piezas que directamente relaciono con él: tipo joyas y mobiliario, de cara a la ropa tengo pensado hacerme una tournée por Madrid a ver que encuentro! no dejo pasar nunca una tendencia....al menos debo comprobar si va conmigo o no.
Besos
Manmen_AQ
Crítico y sustancioso a partes iguales... Parece que el vintage se haya sincerado consigo mismo en este post! Me parece bueno bueno bueno! Un besito ;)
Era yo esa última, por cierto! Que no soy de escribir anónimos y ya ves, internet me ha jugado una mala pasada!
Es genial todo el texto, me lo lei enterito... y sii es un estilo de vida. Ese lugar es increible! lastima que me queda en España :( me voy a tener que conformar con mi feria frente al rio (Que no esta nada mal jaja)
Muchos besos para tii!
clothes clothes clothes <3
que buen artículo, me encanta como escribes =)
1 besazo enorme cielo
¿Sí Patricia?¿Me recomiendas esta tienda para darme un garbeo y encontrar algún tesoro entre sus perchas?
Un besito.
Un 10 para tu articulo :)
Opino igual que el chico del primer comentario, mucha gente se viste de este modo solo por moda y no porque se interesen realmente por lo que el vintage intenta mostrarnos :)
Un besote
Me encanta todo!!!! tengo cosas de mi madre que son la mejor de mi armario sin ninguna duda!!!!
Muaaaaaaaaaaaa
gracias por la dirección! has documentado muy bien el post!
bsos
http://delunaresynaranjas.blogspot.com/
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